Friday, September 17, 2010

NIÑO PIERDE MIEDO A ESTATUA HUMANA

Santiago Casas no se imaginó que en la Fiesta del Libro y la Cultura perdería el miedo. Después de recorrer con su mamá todo el Orquideorama y llevar en la mano un pequeño libro para colorear, Casas se encontró con una maga vestida de estrellas y cometas. La estatua humana que durante dos días miró inmóvil a los visitantes fue observada atentamente por más de cinco minutos por el niño. Con la boca abierta y la mano extendida, señalándola, Santiago no se atrevía ni a moverse del lugar ni echar una moneda en la alcancía de madera donde ella, la maga, estaba parada.

Una de las guías que caminaba esta zona vio al niño perplejo. De su bolso sacó una moneda grabada con un símbolo quimbaya y se la puso en la mano. La madre del menor intentó explicarle cómo y dónde debía poner la moneda pero el miedo no dejaba que el niño cambiara de posición y se decidiera a echarle la moneda. Después de fallidos intentos fue necesaria la intervención de otra guía logística para depositar los doscientos pesos en la alcancía. La maga, al sentir la madera tronar, movió sus manos como si buscara en el cielo canicular una estrella perdida o una profecía. Con su báculo plateado hizo círculos en el aire y se inclinó para saludar a su dudoso espectador. El rostro de Santiago parecía mirar a la tienda de Melquíades o el interior de la Caja de Pandora, cerró la boca y con extrema valentía aceptó el saludo de la maga. Una amplia sonrisa dejó ver sus dientes de leche y salió corriendo, dando brincos de conejo como si no creyera que el miedo se le había quedado en el fondo de la alcancía. Por Sara Lucía Puerta Aguirre.

Este fue un cuento para A-Pin, de Sara Lucía Puerta Aguirre. Desde la Fiesta del Libro y la Cultura.